Ajedrez o mi lucha interior

En otras webs, en otros clubes, he visto crónicas de los partidos disputados en la Liga Madrileña y eso me ha llevado a intentar hacer lo mismo aquí. En nuestra web, en nuestro club. Quizás no cada jornada. Quizás no siempre.

Ramos_01Jornada 9ª, domingo 19/02/2017 - GETAFE C
por José Luis Ramos

No me es fácil empezar haciendo una crónica de un encuentro que hemos perdido. Sería más motivador hacerlo de un partido ganado. Y si yo hubiese ganado mi partida, sería el colmo.

Pero no es así, porque esta derrota, en el último segundo, por la mínima y de penalti injusto, me ha hecho reflexionar sobre el Ajedrez; sobre todo, de ese Ajedrez que no es sólo sentarse delante de tu tablero en mesa 1, de segunda división, para jugar 1. d4, dar al reloj y mirar a Fernando Aráuz, mi rival del domingo, del Club Jaque Mate..., y pensar que ya podría abandonar.

El Ajedrez no es sólo contaros que empezamos muy bien, contra todo pronóstico, ganando 2–1 para llegar a un 2-3, a falta de la partida de un compañero, quien, con los nervios del final y apuros de reloj, no pudo pasar de las tablas, dejando esa derrota en la mínima.

El Ajedrez es también ese sabor amargo y ese grito de rabia e impotencia que sube con la bilis, tras haber visto que ese partido lo debimos haber ganado, porque el Ajedrez es también la previa al partido, son los mensajes de whatsapp de la semana antes en los que se conforma el equipo, es también la valoración previa del equipo rival que, como está muy arriba de la clasificación, nos genera frases y estados de ánimo: "a jugar tranquilos que no nos jugamos nada y lo mismo dais la campanada….".

El Ajedrez es muchas cosas, pero estoy convencido de que es también un estado de ánimo, no prejuzgar tu derrota, porque el Ajedrez es un estado de la mente, una lucha constante contra ti mismo y tus ganas de luchar siempre, aunque sepas, como yo, que el Ajedrez no permite muchas sorpresas, máxime cuando la diferencia de Elo es mucha.

Yo procuro no enterarme del Elo del rival antes de jugar, ni tampoco después, la verdad; con eso intento no meter al enemigo en mi mente y, en la previa de este partido, yo me salté esa norma y tuve que luchar contra mi enemigo interior y contra Arauz..., y perdí.

No me escuece la derrota en sí, sino el proceso interior que me lleva a sentarme a la mesa 1 a las 10 de la mañana de un domingo, dar la mano a Aráuz, mover 1. d4, pulsar reloj, anotar en planilla y sentir que me he permitido yo mismo la vergüenza de sentarme a la mesa... estando ya derrotado.

“Chess is life”, decía el irrepetible Bobby Fischer. “El ajedrez es la vida”, cierto, aunque en mi opinión es inexacto, porque el Ajedrez eres tú, soy yo, y tu lucha interior contra el miedo a la derrota antes de sentarte y mover la pieza. Porque incluso cuando sabes racionalmente que la derrota es inevitable, la lucha interior contra el miedo a la derrota es Ajedrez.

Y ese Ajedrez, como la vida, no lo aprendes en ningún libro.

2 Respuestas

  1. Sí, hay que disfrutar de cada partida que nos toca, con cualquier resultado. Hay que saborear la victoria y la derrota porque ambas son vida.

  2. Muy buena crónica Jose Luis, la próxima seguro que después de una victoria!

Agregar comentario